Era muy pequeña aún y ya se le notaba esa fuerza y esa determinación. Siempre ha odiado las injusticias. Defendía a su hermano, aunque él es mayor, cuando sentía que era injusto un regaño o un castigo; pero, luchaba con uñas y dientes, si alguien la quería despojar.
Bella por dentro y por fuera, inteligente como pocos, creativa, alegre y solidaria. Se llama Bárbara y es un regalo que la vida me dio, hoy hace 30 años.
Cuando acababa de nacer, su padre se coló en el elevador que la llevaría al cunero y me contaba que llevaba sus enormes ojos bien abiertos y comiéndose las imágenes primeras, con avidez y con esas enormes pestañas que enmarcan sus hermosos ojos. Siempre ha sido curiosa y tenaz y eso la ha ayudado a salir adelante en lo que emprende.
Es mi compañera, mi cómplice y mi apoyo y es una alegría en mi vida. Gracias por ser tú.
¡Feliz cumpleaños hijita!
1 comentario:
Gracias madre... pero ya le tengo miedo a tu Blog, porque siempre me hace llorar!!!
Publicar un comentario