Ahora resulta que todos los mexicanos somos una especie de idiotas que andamos por la vida necesitando que haya alguien que decida por nosotros lo que más nos conviene.
Dice Jesús Reyes Heroles G. G., director de Pemex, que no, que no debemos los mexicanos opinar sobre este particular. Y dice la secretaria de Energía, señora Georgina Kessel que no, que la consulta ya se hizo, con las votaciones del 2006... ¿Pues a qué hora nos preguntaron si queríamos esta privatización?. Y dice un senador panista de nombre Jorge Ocejo que consultar con los ciudadanos mexicanos sería una pérdida de tiempo, que es un asunto complicado que no entenderíamos. En pocas palabras, dice que los mexicanos somos estúpidos y que no podemos opinar acerca de lo que nos afecta... No cabe duda que los funcionarios y senadores panistas si son demócratas.
Y, reflexionando, me pregunto ¿por qué el rechazo a una consulta pública?. Si se supone que nos han bombardeado con anuncios acerca de las “bondades de una reforma petrolera” y debían estar seguros de que ya todos los mexicanos estamos listos para votar el si a la reforma.
¿O será que no?
Es una reflexión, solamente