miércoles, 30 de abril de 2008

Marcha en defensa del petróleo


Hoy estoy pensando en mí, en mis hijos y en los nietos que aún no tengo y ello me llevó a imaginarme que, dentro de algunos años, cuando ya no esté en esta tierra y mis nietos y mis bisnietos lean éste, que es mi diario público, se preguntarán qué sucedió en este país nuestro, en el año 2008.

Pues bien, este año, millones de mexicanos estamos luchando por defender el petróleo que nos quieren arrebatar quienes están dirigiendo este país, "haiga sido como haiga sido", según palabras del que está sentado en la silla presidencial y que llegó al poder, después del mayor fraude que se haya dado, para sabotear el voto popular, hace ya casi dos años de ello.

Pues bien, llevamos casi todo el mes de abril (que hoy termina) luchando por evitar este atropello. No sé si mis bisnietos llegarán a captar la magnitud del asunto, porque, quizá ellos ya estarán en una época en la que haya otras fuentes de energía (quizá la solar), pero quiero explicarles, cuando lean esta reflexión, que su bisabuela siempre luchó por aquello que consideraba justo. Y que podrán decir en muchos años, ojalá que con el orgullo que yo siento por ello, que su bisabuela y su tía abuela Bárbara fueron de las "adelitas petroleras del año 2008", mujeres mexicanas que, en un movimiento de resistencia civil pacífica y con todo el conocimiento y la convicción de que debemos defender lo que es nuestro y será de ustedes, estamos en la lucha pacífica.

Iniciamos 10 000 mujeres, de los millones de mujeres del país, organizadas, y regidas por nuestras convicciones e hicimos un cerco en el senado de la república, en el centro de la ciudad de México, para evitar que se votara una ley que se propuso, para privatizar y, peor aún, dar a los extranjeros el petróleo mexicano.

Si tienen curiosidad, buscarán toda la información de esta época y se formarán su propio criterio. Yo, por mi parte, cada vez que pueda, escribiré al respecto. Por ahora, añadí una imagen de la monumental marcha que hubo el pasado domingo 27 de abril, del "ángel de la Independencia" al "zócalo" de la ciudad de México y que es la que abre esta reflexión.