viernes, 29 de febrero de 2008

29 de febrero

Hoy es 29 de febrero y, como todos sabemos, sólo tenemos 29 días en febrero, cada cuatro años (año bisiesto). Esta simple reflexión me hizo recordar que hubo en la vida de nuestra familia un personaje al que queríamos mucho: el tío Hero, Hero Rodríguez Toro. Resulta que el tío Hero no era, realmente, mi tío, era un querido amigo de mis papás (y en especial de mi papá), periodista como mi padre, fue gerente general de Excelsior, cuando don Julio Scherer lo dirigía y sufrió junto con él esa traición que ocurrió hace ya más de 30 años y que culminó con la salida de gente tan respetable como ellos.
Y se preguntarán ¿qué tiene que ver el tío Hero con los escasos días 29 en febrero?... pues resulta que el tío Hero, que desgraciadamente hace años murió y con él esa maravillosa risa que contagiaba a todos los que la oíamos, había nacido un 29 de febrero; cuando me enteré de cosa tan curiosa (tendría yo 6 o 7 años) me costaba mucho trabajo entender ¿cómo podía ser que los nacidos en esta fecha no podían celebrar su cumpleaños, durante tres de cada cuatro años?. Las ideas de los niños son impredecibles ¿verdad?

jueves, 21 de febrero de 2008

De nacimientos de países

Nació un nuevo país, de nombre Kosovo, lo oí por radio hace un par de días y esa mención me hizo viajar muchos años atrás; corrían los años 1961 o 62 y yo era alumna de primaria en la escuela “Víctor María Flores”, una primaria que se ubicaba en las calles de Versalles, en la colonia Juárez, “escuela tipo” le llamaban por la calidad de sus profesoras y acudíamos a ella las niñas de esa zona, porque era una escuela oficial, para niñas.

Ya me estaba desviando del tema del nacimiento de países, mismo que retomo en este momento. Pues bien, en los años mencionados, África se subdividió en cosa de meses y surgieron varias pequeñas y medianas naciones, que sustituyeron a la división política que prevalecía hasta entonces. Y yo (que, modestia aparte, era buena alumna) confieso que NUNCA me aprendí la división política de África, porque cada día había varios nuevos países y capitales que aprender. Curiosamente, con el paso de los años y cuando la Unión Soviética dejó de serlo y surgieron varios países de ese territorio (que es de donde, supongo, que ahora nace Kosovo), mis hijos estudiaban la primaria y se repitió la historia que ya había vivido yo, 30 años atrás. Por supuesto que tampoco tengo muy clara esta nueva división. ¿Será que la Geografía no es mi fuerte?.

Lo que si recuerdo muy claramente es que en el año 1961 estudiaba yo el 5° año de primaria y en ese tiempo aprendíamos las capitales de América. Río de Janeiro era la caputal de Brasil y la maestra (señorita Altita le decíamos, porque se llamaba Altagracia, Altagracia Mejía) nos decía que Río de Janeiro era la capital de Brasil y recuerdo que mi mamá me recortó del periódico un artículo en el que se hablaba del cambio de capital de Brasil, una modernísima ciudad nacida el día anterior y que bautizaron como Brasilia. Así que al día siguiente llevé el recorte y se lo mostré a la señorita Altita, quien, la clase siguiente nos habló de la nueva capital de Brasil, hace la friolera de 47 años.

domingo, 17 de febrero de 2008

Por eso estamos como estamos

Venía de casa de mi mamá, el pasado sábado, aproximadamente a las 7:50 de la noche y encendí el radio (me parece muy presuntuoso decir "la radio"). Estaba sintonizado en la 1110 de AM, creo que es Radio Red y corría el noticiero, narrado por un locutor de nombre Carlos González (eso lo supe al final de noticiero, porque esperé hasta que supe cómo se llamaba). Lo importante son las dos perlas que ese culto señor lanzó, sin enfado, a su auditorio:

Por algunas frases entendí que hablaba del asunto del bombazo del día anterior en nuestra ciudad y, comentaba lo que una radioescucha le escribió y le envió (quizá por correo electrónico) --cabe recordar que yo acababa de sintonizar el programa-- y hacía el locutor énfasis en estaba de acuerdo con lo que la radioescucha clamaba “necesitamos tener paz” (con lo cual coincido, sobre todo paz lingüística) y no por las “guerras intestinales” de grupos violentos, debemos padecer. Y yo me pregunto ¿las guerras intestinales se dan dentro de los intestinos de la señorita que escribió, de los grupos violentos o del locutor en cuestión?... Señor locutor ¿no querría usted decir guerras INTESTINAS, es decir, guerras internas?.

Seguí mi camino y comenzó el susodicho locutor a hablar sobre la nueva ley antitabaco... misma que yo agradezco (soy ex fumadora y, por lo tanto, me molesta el humo de un cigarro en mi nariz), y en un momento dado dijo que estaba de acuerdo con esta ley, porque no es justo que los no fumadores “transpiremos el humo de los fumadores”. Y mi hija que es fumadora, cuando le conté tamaña cosa, me dijo: “Yo tampoco estoy de acuerdo en que los no fumadores transpiren el humo de mi tabaco... si soy yo quien fuma y se daña, por lo menos déjenme sudar mi propio humo”. Señor locutor ¿no sabe que transpirar es sinónimo de sudar, no de respirar?.

Y me aterra que alguien que no tiene el mínimo conocimiento del lenguaje que habla, pase a nivel nacional... parafraseando a un personaje que actuaba Fernando Luján en compañía de Héctor Suárez, ambos reconocidísimos actores... ¡POR ESO ESTAMOS COMO ESTAMOS!.

Las Reflexiones de Car

Car es la forma cariñosa en la que la familia y mis amigos me dicen, aunque mi nombre es Carmen, siempre odié que me llamaran "Carmelita"; un día, alguien comenzó a decirme Car y así se quedó por las décadas de vida que llevo, que en un par de años sumarán seis.
Intentaré escribir aquí algunas reflexiones sobre asuntos de la vida diaria, recuerdos, inquietudes y todo lo que sienta que deberá quedar plasmado para que, actualmente, mi madre (que es mi mejor crítica), mis hermanos, mis hijos, mis sobrinas y mis amigos puedan leer lo que ronda por mi cabeza y en el futuro, cuando tenga nietos y, quizá, cuando ya no esté presente en este mundo, ellos y mis bisnietos puedan enterarse de aquello que inquietaba a su bisabuela.
Quien me dio el empujón final para iniciar este blog es mi hermano Hugo, de quien soy fanática lectora en su "Pueblo bloguero". Gracias hermanito y aquí voy